Pocas veces considerada entre los tipos de madera más reconocidos, la Balsa (Ochroma Pyramidale) no deja de sorprender por su capacidad de adaptación, de regeneración natural y su rápido crecimiento lo que le está valiendo un importante espacio en el mercado internacional.

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Según información brindada por la Asociación Ecuatoriana de Industriales de la Madera[1], Ecuador es el mayor exportador mundial de balsa y por ello foco internacional para importantes empresas. Miles de habitantes rurales, principalmente en la costa ecuatoriana, obtienen ingresos por su venta, ya sea aprovechada en su estado natural o en pequeñas plantaciones.

Una de ellas es 3A Composites, empresa de origen suizo que opera en Ecuador desde hace 80 años y que gestiona 14 000 ha de plantaciones de madera de Balsa con certificación FSC® en Ecuador (FSC-C019065) y Papúa Nueva Guinea (FSC-C125018), generando más de 1000 empleos directos y cerca de 4000 indirectos en su área de influencia. Sus núcleos de madera de Balsa BALTEK® se han utilizado en la fabricación de varias aplicaciones compuestas, principalmente en palas de rotores eólicos durante décadas.

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 Foto: Siemens Gamesa Renewable Energy A/S.

El camino hacia la energía verde

Reducir la dependencia de los combustibles fósiles, como el gas natural, es un objetivo para la mayoría de los países de Europa Occidental. Para ello, la energía eólica es un pilar clave en la soberanía energética y, las propiedades mecánicas únicas y ligereza de la Balsa, la convierten en un material inigualable para tales aplicaciones.

La empresa tiene un enfoque Nature Net Positive, que comienza con árboles provenientes de plantaciones gestionadas de forma sostenible y certificadas por FSC y suministrando este recurso a clientes como Siemens Gamesa Renewable Energy (SGRE), que privilegia las palas eólicas que utilizan madera de Balsa BALTEK® SBC para apoyar la transición hacia la energía verde la cual avanza a un ritmo aún mayor que en nuestra región. carbono del mundo.

Juan Matheus, Global Product Manager BALTEK para 3A Composites comenta: “Nuestro modelo de negocio representa un compromiso genuino con todos nuestros stakeholders, más aún al suministrar a la industria de la energía verde. Nuestra propuesta de valor es de bajísimo impacto ambiental, potenciando el uso responsable de especies nativas y con un de alto impacto social, ofreciendo oportunidades de ingresos en zonas rurales donde escasea el empleo de calidad. También hemos demostrado que podemos ofrecer un producto de talla mundial donde todo el valor agregado se hace en la fuente. Ser titular de un certificado FSC es el mayor aval a nuestras prácticas corporativa.

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En el 2020 fue un pico importante para la demanda de madera de Balsa. La recolección ilegal en la cuenca del Amazonas fue impulsada por la falta de ingresos en pleno brote de COVID19. La Amazonía ecuatoriana sufrió graves impactos a nivel social y ambiental porque esta red de informalidad se introdujo en sitios antes inexplorados que afectaron los servicios ecosistémicos y las relaciones comunitarias.

Los titulares de certificados FSC, como 3A Composites Core Materials, son una muestra de que existe una manera diferente de hacer negocios. Un adecuado manejo forestal, siguiendo los altos estándares del FSC, permite asegurar un abastecimiento sostenible de la madera, ayudando a mantener relaciones comunitarias saludables y a proteger los altos valores de conservación que cohabitan junto con la especie.

Al abastecerse de madera de empresas certificadas, también se contribuye a la preservación de las fuentes de agua, los ecosistemas frágiles y en peligro de extinción y a brindar oportunidades para las comunidades en los países más vulnerables al cambio climático.

El Forest Stewardship Council ha renovado con éxito los certificados 3A Composites Core Materials de manejo forestal, lo que confirma las prácticas responsables en la plantación, el cultivo y la cosecha de madera de Balsa. Los informes de auditoría son públicos y se pueden encontrar en los canales oficiales de FSC® aquí.

El futuro de la energía eólica es brillante y las partes interesadas de la industria son cada vez más conscientes de los desafíos que se avecinan a medida que se realiza la transición hacia matrices energéticas verdes y sostenibles. La madera balsa es un insumo importante y, si es de origen responsable, contribuirá también al cuidado de los bosques.

 

[1] https://iila.org/wp-content/uploads/2021/04/AIMA-Cifras-2020.pdf